
¿Qué son los terpenos del cannabis y malas hierbas? Los terpenos son compuestos aromáticos volátiles producidos de forma natural por el cannabis y miles de otras plantas. Son los responsables de gran parte de los matices cítricos, a pino, florales, herbáceos, picantes, terrosos y afrutados que se asocian a las diferentes variedades de cannabis.
Si una flor de cannabis huele intensamente a limón, mientras que otra tiene un aroma amaderado, dulce o picante, las diferencias en la composición química de los compuestos volátiles son una parte importante de la explicación. Entre los terpenos más conocidos del cannabis se encuentran el mirceno, el limoneno, el alfa-pineno, el beta-pineno, el beta-cariofileno, el humuleno, el terpinoleno y el ocimeno.
Los terpenos no son THC. No son psicoactivos por el mero hecho de encontrarse en una planta de cannabis, y las mismas moléculas de terpenos se pueden encontrar en frutas, hierbas, flores, árboles y especias comunes.
El aroma del cannabis también es más complejo que el de los terpenos por sí solos. Las investigaciones analíticas modernas han identificado numerosos compuestos volátiles menores, ajenos a la familia de los terpenos, que pueden influir considerablemente en los olores característicos del cannabis, incluso cuando se encuentran en concentraciones muy bajas.
Esta guía explica qué son los terpenos del cannabis y la hierba, dónde se producen, por qué el cannabis los genera, cuáles son los terpenos más comunes del cannabis, en qué se diferencian los perfiles de terpenos entre las distintas variedades, en qué se diferencian los terpenos del THC y los cannabinoides, qué son los terpenos derivados del cannabis, qué son los terpenos de la resina viva y qué dice realmente la ciencia actual sobre sus efectos.
Los terpenos son compuestos aromáticos de origen vegetal que constituyen una parte importante de la composición química volátil del cannabis. Se producen principalmente en los tricomas glandulares concentrados alrededor de las flores del cannabis y contribuyen a crear el aroma característico de las diferentes variedades.
Entre los terpenos más comunes del cannabis se encuentran el mirceno, el limoneno, el pineno, el beta-cariofileno, el humuleno y el terpinoleno. Los terpenos son químicamente distintos del THC y, por sí solos, no producen el efecto característico del cannabis. Las mismas moléculas de terpenos también se encuentran en numerosas plantas que no son de cannabis.
“Weed” es un nombre coloquial para referirse al cannabis, y no una especie botánica diferente.
Cuando alguien busca «terpenos en la hierba», «terpenos de la hierba», «terpenos del cannabis» o «terpenos de la marihuana», por lo general se refiere a los compuestos aromáticos volátiles producidos por la Cannabis sativa L.
La terminología puede variar, pero la química subyacente es la misma.
Una molécula de limoneno presente en una flor de cannabis sigue siendo limoneno.
Una molécula de mirceno presente en el cannabis sigue siendo mirceno.
La molécula de beta-cariofileno producida por el cannabis pertenece a la misma clase química que el beta-cariofileno que se encuentra en otras partes del reino vegetal.
Para los seres humanos, la función más evidente de los terpenos del cannabis es el aroma.
Para la planta, su objetivo es mucho más amplio.
Los compuestos volátiles de las plantas intervienen en interacciones ecológicas relacionadas con:
El cannabis no desarrolló los terpenos específicamente para producir los sabores de las variedades ni para provocar experiencias en los seres humanos.
Los seres humanos perciben el resultado aromático de un proceso químico que, en un principio, se desarrolló como parte de la propia biología de la planta.
Para obtener una explicación más amplia sobre la botánica, lee ¿Para qué sirven los terpenos?
Los terpenos están presentes en todos los tejidos de la planta de cannabis, pero revisten especial importancia los tricomas glandulares ricos en resina que se concentran de forma particularmente densa alrededor de las inflorescencias femeninas.
Estas estructuras microscópicas producen y almacenan una mezcla compleja de metabolitos secundarios.
Esa mezcla puede incluir:
Esto ayuda a explicar por qué se suele hablar de los cannabinoides y los terpenos en el mismo contexto.
Pueden acumularse unas junto a otras en las mismas estructuras vegetales productoras de resina, sin dejar de ser moléculas químicamente diferentes.
Los tricomas son estructuras minúsculas que se encuentran en la superficie de las plantas.
Muchas especies producen tricomas glandulares capaces de sintetizar y almacenar aceites esenciales u otros metabolitos especializados.
En el cannabis, los tricomas glandulares con tallo capitado están especialmente relacionados con la flor y la composición química de su resina.
Al observarlas con una lupa, las flores maduras de cannabis pueden parecer cubiertas de miles de pequeñas estructuras resinosas.
Estos tricomas son fundamentales tanto para la producción de cannabinoides como de terpenos volátiles.
No exactamente.
La resina de cannabis es una mezcla compleja.
Los terpenos forman parte de esa composición química, mientras que los cannabinoides constituyen otro grupo importante.
La resina también puede contener otros compuestos de origen vegetal.
Por lo tanto, los terpenos deben considerarse componentes de la resina del cannabis, más que la resina en sí misma.
Las estimaciones publicadas varían en función de la técnica analítica utilizada y de si se incluyen terpenoides estrechamente relacionados, pero se han descrito más de 100 compuestos de terpenos y terpenoides en el cannabis.
La cifra que se cita con frecuencia en la literatura científica es superior a 120, mientras que los análisis más amplios de compuestos volátiles pueden identificar muchos más compuestos aromáticos cuando se incluyen moléculas que no son terpenos.
Normalmente, solo un grupo más reducido aparece en concentraciones lo suficientemente altas como para destacar en los informes habituales sobre terpenos del cannabis.
Ese grupo más reducido incluye compuestos como:
El perfil de terpenos del cannabis describe qué compuestos relacionados con los terpenos están presentes y sus concentraciones relativas.
Por ejemplo, una variedad puede tener un contenido predominante de mirceno y beta-cariofileno.
Otro podría contener más limoneno y linalool.
Un tercio podría contener un nivel inusualmente alto de terpinoleno.
El patrón completo forma parte de la huella química de la planta.
Esto aporta más información que limitarse a preguntar si una planta contiene terpenos, ya que prácticamente todo el cannabis aromático contiene una mezcla en lugar de un único compuesto aislado.
Las distintas variedades producen mezclas y proporciones diferentes de compuestos volátiles.
La genética es un factor determinante, pero el perfil químico final también puede verse influido por el cultivo, la madurez, el momento de la cosecha, el secado, el curado, el almacenamiento y la extracción.
Por lo tanto, el aroma puede variar entre diferentes plantas que compartan el mismo nombre de variedad.
El nombre que figura en la etiqueta de una variedad no garantiza que todos los lotes tengan un perfil analítico idéntico.
No.
Se trata de uno de los avances más importantes en la ciencia moderna del aroma del cannabis.
Los terpenos son uno de los principales responsables del aroma del cannabis, pero no explican todas sus características oler.
Los investigadores han identificado otras muchas familias de compuestos volátiles capaces de contribuir de manera significativa al aroma, entre las que se incluyen:
Algunos de ellos se encuentran en concentraciones mucho más bajas que los terpenos principales, pero su umbral olfativo en el ser humano es extremadamente bajo.
Esto significa que una concentración mínima puede tener un efecto sensorial desproporcionadamente grande.
El carácter picante, similar al del zorrillo o al del gas, que se asocia a algunos tipos de cannabis no se explica simplemente diciendo que la planta contiene mirceno o beta-cariofileno.
Las investigaciones han identificado compuestos volátiles que contienen azufre y son muy potentes, capaces de aportar notas características a zorrillo y picantes incluso en concentraciones muy bajas.
Esto ayuda a explicar por qué dos muestras de cannabis con porcentajes similares de terpenos principales pueden tener olores completamente diferentes.
El perfil de terpenos principales explica solo una parte, pero los compuestos volátiles presentes en cantidades mínimas pueden aportar gran parte del carácter.
El aroma afrutado del cannabis puede deberse a terpenos como el limoneno, el ocimeno y el terpinoleno, aunque también pueden contribuir a ello otros compuestos volátiles que no son terpenos.
Los ésteres son moléculas aromáticas de especial importancia en la química alimentaria y vegetal, y pueden aportar intensas notas afrutadas incluso en concentraciones relativamente bajas.
Por lo tanto, no cabe esperar que una variedad que huela a piña, bayas, frutas tropicales o dulces contenga un único “terpeno de piña” o “terpeno de bayas”.
El aroma suele ser el resultado de una mezcla.
Los compuestos predominantes varían según la variedad, pero hay varios terpenos que aparecen repetidamente en los análisis del cannabis.
Terpenos habituales del cannabis y su carácter aromático característico.
| Compuesto | Clase de química | Aroma característico | Otras fuentes naturales |
|---|---|---|---|
| Mirceno | Monoterpeno | Terroso, herbal, balsámico, almizclado | Lúpulo, limoncillo, laurel |
| Limoneno | Monoterpeno | Cítricos, limón, naranja | Cáscara de cítricos |
| Alfa-pineno | Monoterpeno | Pino, fresco, resinoso | Coníferas, romero |
| Beta-pineno | Monoterpeno | Amaderado, verde, con notas de pino | Coníferas y plantas herbáceas |
| Beta-cariofileno | Sesquiterpeno | Pimentado, especiado, amaderado | Pimienta negra, clavo |
| Humuleno | Sesquiterpeno | Amaderado, terroso, herbáceo, con notas de lúpulo | Lúpulo y hierbas aromáticas |
| Terpinoleno | Monoterpeno | Fresco, herbal, floral, con un ligero toque cítrico | Árbol del té, pino y plantas aromáticas |
| Ocimeno | Monoterpeno | Dulce, verde, herbal, floral | Flores y plantas aromáticas |
| Linalool | Monoterpenoide | Floral, con notas de lavanda | Lavanda, cilantro |
| Nerolidol | Sesquiterpenoide | Floral, amaderado, suave | Numerosas plantas aromáticas |
Para conocer la clasificación química completa de estos compuestos, consulta diferentes tipos de terpenos.
El mirceno es un monoterpeno acíclico de 10 átomos de carbono y uno de los compuestos más conocidos asociados al aroma del cannabis.
Puede aportar notas terrosas, herbáceas, almizcladas y balsámicas.
El mirceno no se encuentra exclusivamente en el cannabis.
También se encuentra de forma natural en el lúpulo, la hierba de limón, el laurel y otras plantas.
En la publicidad del cannabis se suele describir como un terpeno sedante o como un compuesto que potencia los efectos del THC.
Esas afirmaciones simplificadas van más allá de lo que demuestran actualmente los estudios controlados en seres humanos.
El mirceno es un marcador químico importante y un compuesto aromático, pero su concentración no debe considerarse una indicación fiable de los efectos que tendrá un producto de cannabis.
El limoneno es un monoterpeno cíclico de 10 átomos de carbono estrechamente relacionado con el aroma de los cítricos.
Se encuentra en abundancia en muchos aceites de cáscara de cítricos y también está presente en determinados perfiles de cannabis.
Una variedad de cannabis que contenga limoneno no huele necesariamente igual que una naranja o un limón, ya que los compuestos volátiles que la rodean modifican el perfil sensorial en su conjunto.
El limoneno reviste un especial interés científico, ya que se han iniciado estudios controlados en humanos para analizar su interacción con el THC.
Esto no significa que el limoneno sea una sustancia embriagante.
Para conocer la diferencia entre los efectos de los terpenos y los de los cannabinoides, lee Terpenos frente al THC.
El alfa-pineno y el beta-pineno son dos monoterpenos bicíclicos distintos.
Ambos están estrechamente relacionados con los aromas a pino y a resina, y se encuentran ampliamente presentes en las coníferas, las hierbas y los aceites esenciales.
Pueden aparecer por separado o juntos en los perfiles de terpenos del cannabis.
A pesar de que sus nombres son similares, presentan estructuras moleculares y características sensoriales diferentes.
El beta-cariofileno es un sesquiterpeno C15 con un aroma a pimienta, a madera y especiado.
Se encuentra de forma natural en la pimienta negra, el clavo, el lúpulo y muchas otras plantas, así como en el cannabis.
El beta-cariofileno es inusual desde el punto de vista científico porque actúa como agonista de los receptores cannabinoides CB2.
Por eso se ha descrito en ocasiones como un cannabinoide alimentario.
Sin embargo, desde el punto de vista químico, sigue siendo un sesquiterpeno, y no THC, CBD ni ningún otro fitocannabinoide clásico.
El humuleno es otro sesquiterpeno C15 y está estrechamente relacionado con el aroma del lúpulo.
Puede aportar notas amaderadas, terrosas y herbáceas al perfil de terpenos del cannabis.
El humuleno se comercializa a veces con afirmaciones contundentes relacionadas con el apetito.
Esas afirmaciones no deben considerarse resultados probados para el consumidor por el mero hecho de que el humuleno esté presente en un perfil aromático.
El terpinoleno es un monoterpeno con un aroma complejo que puede combinar notas herbáceas, florales, amaderadas y ligeramente cítricas.
Es especialmente abundante en determinadas variedades de cannabis, mientras que en otras se encuentra en concentraciones mucho más bajas.
Esto lo convierte en un ejemplo útil de cómo un terpeno puede ayudar a distinguir una quimiovar de otra, sin que sea exclusivo del cannabis.
El linalool se describe habitualmente como un terpeno en el lenguaje común, aunque técnicamente se trata de un monoterpenoide oxigenado. alcohol.
Se asocia estrechamente con un aroma floral similar al de la lavanda y se encuentra de forma natural en la lavanda, el cilantro y muchas otras plantas.
El linalool ha sido objeto de estudio en la investigación biológica, pero su presencia en el cannabis no debe interpretarse como una garantía de efecto sedante, dormir o una respuesta emocional concreta.
Estos términos se suelen utilizar indistintamente, pero no son sinónimos en sentido estricto.
Los terpenos, en sentido estricto, son hidrocarburos que contienen carbono e hidrógeno.
Los terpenoides son compuestos relacionados que contienen una funcionalidad química adicional, normalmente oxígeno.
Por ejemplo:
En la jerga habitual relacionada con el cannabis, todos estos compuestos suelen agruparse bajo el término general «terpenos».
Los monoterpenos contienen 10 átomos de carbono y se sintetizan biológicamente a partir de dos unidades de cinco átomos de carbono.
Entre los monoterpenos más comunes del cannabis se encuentran:
Muchos monoterpenos son muy volátiles.
Esto hace que sean importantes para el aroma que desprende inmediatamente el material vegetal fresco.
Los sesquiterpenos contienen 15 átomos de carbono y están formados por tres unidades de cinco átomos de carbono.
Entre los ejemplos más destacados relacionados con el cannabis se incluyen:
Los sesquiterpenos suelen ser menos volátiles que los monoterpenos comunes y pueden aportar características aromáticas más intensas, amaderadas, especiadas o más duraderas.
Comparación de las dos principales clases de terpenos volátiles del cannabis.
| Característica | Monoterpenos | Sesquiterpenos |
|---|---|---|
| Átomos de carbono | 10 | 15 |
| Unidades de cinco átomos de carbono | 2 | 3 |
| Ejemplos habituales | Mirceno, limoneno, pineno, terpinoleno | Beta-cariofileno, humuleno, farneseno |
| Volatilidad general | A menudo más alto | A menudo más bajo |
| Característica aromática común | Fresco, cítrico, a pino, herbal, floral | Amaderado, especiado, picante, terroso |
| Comportamiento poscosecha | Algunos pueden perderse con relativa rapidez | A menudo se conserva en mayor medida |
El cannabis produce terpenos mediante vías biosintéticas controladas por enzimas.
Dos precursores importantes de cinco átomos de carbono son el difosfato de isopentenilo (IPP) y el difosfato de dimetilalilo (DMAPP).
Estos componentes básicos se combinan para formar moléculas más grandes, entre las que se incluyen:
A continuación, unas enzimas especializadas llamadas terpeno sintasas convierten estos precursores en las numerosas estructuras que se encuentran en el cannabis y otras plantas.
Nuestra guía detallada sobre cómo se producen y se extraen los terpenos analiza estas vías y los métodos de extracción comercial con mayor detalle.
Son familias químicas distintas, pero comparten parte de su ascendencia bioquímica.
El difosfato de geranilo resulta especialmente interesante porque es fundamental para la producción de monoterpenos y también contribuye a la biosíntesis de los cannabinoides.
En la biosíntesis de los cannabinoides, el GPP se combina con el ácido olivetólico para formar el CBGA.
El CBGA es un precursor importante a partir del cual pueden formarse, en última instancia, cannabinoides ácidos como el THCA y el CBDA.
Este origen metabólico común no significa que los terpenos y los cannabinoides sean lo mismo.
El THC es un fitocannabinoide.
Los terpenos son compuestos aromáticos de origen vegetal.
El THC está directamente relacionado con el característico efecto embriagador del cannabis a través de la farmacología de los receptores cannabinoides.
Los terpenos no son sustitutos directos del THC.
La comparación se puede simplificar así:
| Característica | Terpenos del cannabis | THC |
|---|---|---|
| Papel principal en el aroma | Mayor | Menor |
| Intoxicación convencional por cannabis | No | Sí |
| Familia química | Terpenos y terpenoides | Fitocannabinoide |
| Se encuentra en plantas que no son de cannabis | Muchas están muy extendidas | Estrechamente relacionado con el cannabis |
| Pruebas estándar de detección de cannabis | No suele ser el objetivo | Los metabolitos del THC suelen ser el objetivo |
Para ver la comparación completa, lee Terpenos frente al THC.
No. Los terpenos habituales del cannabis no producen por sí solos el efecto embriagador característico asociado al THC.
Esto no significa que sean biológicamente inertes.
Algunos terpenos tienen una actividad cuantificable sobre receptores, enzimas o vías de señalización.
El beta-cariofileno es un claro ejemplo debido a su actividad sobre los receptores CB2.
Las investigaciones también están estudiando si los terpenos individuales pueden modificar determinados aspectos de la farmacología de los cannabinoides.
Eso no es lo mismo que decir que un terpeno por sí solo provoque el efecto del THC.
Para consultar el análisis completo de la evidencia, lee ¿Los terpenos te colocan?
Este sigue siendo un ámbito activo de investigación científica.
Es plausible que determinados compuestos puedan interactuar con sistemas biológicos concretos o alterar componentes específicos de una respuesta a los cannabinoides.
Lo que no está demostrado es la idea generalizada de que cada terpeno se corresponda de forma clara con un único efecto predecible en el ser humano.
Por ejemplo, los siguientes atajos son demasiado simplistas:
Estas descripciones aparecen con frecuencia en la publicidad del cannabis, pero los datos científicos actuales en humanos no justifican considerarlas como resultados garantizados.
Leer ¿Cómo afectan los terpenos al organismo y a tu experiencia? para consultar el análisis científico detallado.
El «efecto séquito» es la hipótesis de que los compuestos que se encuentran juntos en el cannabis pueden interactuar de tal manera que la mezcla produzca un efecto diferente al de cualquier componente aislado.
Las posibles interacciones podrían incluir:
El concepto es científicamente plausible y las interacciones individuales pueden estudiarse experimentalmente.
Sin embargo, la afirmación generalizada de que todo perfil de cannabis de espectro completo produce automáticamente efectos superiores o más potentes debido a la sinergia de los terpenos sigue sin estar demostrada.
No como un mecanismo universal.
La investigación sobre combinaciones concretas de cannabinoides y terpenos sigue avanzando.
Algunas interacciones cuentan con respaldo experimental, mientras que otras afirmaciones que se repiten con frecuencia no se han confirmado de manera sistemática en los distintos estudios.
En más fuerte El enfoque científico consiste en evaluar cada interacción en función de las moléculas, las concentraciones, la vía de exposición y el resultado que se mide.
Esto depende de cómo se utilice el término «psicoactivo».
Si «psicoactivo» significa que tiene efectos intoxicantes, como el THC, no debería describirse que los compuestos terpenos comunes producen ese efecto.
Si se define el término de forma muy amplia, como cualquier sustancia química capaz de influir en la actividad del sistema nervioso, la distinción deja de ser tan clara.
En el caso de la información dirigida al consumidor, «no embriagante» suele ser el término más claro.
No existe ninguna regla científica general que establezca que una mayor cantidad de terpenos haga que el cannabis sea más embriagador.
Una alta concentración de terpenos puede aumentar la intensidad aromática y alterar las características sensoriales de una muestra.
Eso no aumenta la cantidad de THC medida.
Pueden darse interacciones específicas entre terpenos y cannabinoides, pero esto no debe interpretarse como una afirmación generalizada de que el cannabis rico en terpenos es siempre más potente.
No necesariamente.
Un porcentaje total de terpenos más elevado puede dar lugar a un perfil aromático más intenso, pero la calidad no se reduce a una sola cifra.
Entre las variables importantes se incluyen:
Un aroma equilibrado y químicamente complejo puede resultar más interesante que limitarse a maximizar la concentración total de terpenos.
Los términos «mayor» y «menor» no se refieren a familias químicas distintas.
Describen la concentración relativa en una muestra concreta.
Un terpeno principal es uno de los terpenos más abundantes que se han medido en ese perfil.
Un terpeno menor se encuentra en una concentración más baja.
Una misma molécula puede ser predominante en una variedad de cannabis y secundaria en otra.
Puede que sí.
La percepción de los aromas depende tanto del umbral olfativo como de la concentración.
Un compuesto de baja concentración con un olor extremadamente intenso puede tener un efecto sensorial notable.
Por eso, reducir el perfil de un cannabis a sus tres terpenos con mayor porcentaje puede hacer que se pase por alto información aromática importante.
Los perfiles de terpenos pueden ayudar a distinguir los quimiotipos o quimiovares del cannabis, pero los nombres de las variedades no son categorías analíticas perfectas.
Las plantas que se venden con el mismo nombre de variedad pueden presentar variaciones.
Del mismo modo, dos variedades con nombres distintos pueden, en ocasiones, presentar perfiles de terpenos que se solapan.
Una huella química obtenida en el laboratorio proporciona información más precisa que el mero nombre.
No.
«Índica» y «sativa» son denominaciones botánicas y comerciales históricas, no clasificaciones modernas de terpenos establecidas en laboratorio.
Una planta clasificada como índica no contiene automáticamente un terpeno concreto.
Una planta clasificada como sativa no contiene automáticamente una familia de terpenos completamente diferente.
Las genéticas modernas de cannabis están muy hibridadas, lo que hace que cada vez sea más difícil justificar desde el punto de vista químico las predicciones generales sobre sus efectos basadas únicamente en las variedades índica o sativa.
No.
El mirceno puede encontrarse en concentraciones altas o bajas en muchas variedades diferentes de cannabis.
No debe considerarse como un «interruptor químico» que convierta a una planta en índica o que garantice una experiencia sedante.
No.
El limoneno puede estar presente en muchas variedades de cannabis y no define una categoría botánica de sativa.
La presencia de limoneno indica que hay limoneno.
No determina la química en su totalidad ni predice un efecto universal en los consumidores.
Los tipos 1, 2 y 3 se refieren principalmente al quimiotipo de los cannabinoides, más que al perfil de terpenos.
En términos sencillos:
Las mismas moléculas de terpenos pueden estar presentes en los tres.
Una planta de tipo 3 con predominancia de CBD puede contener mirceno, limoneno, beta-cariofileno y pineno, al igual que una planta de tipo 1.
Por lo tanto, la composición química de los terpenos y el quimiotipo de los cannabinoides deben analizarse por separado.
El cannabis con predominio de CBD puede presentar un perfil de terpenos complejo, exactamente de la misma manera general que otros quimiotipos de cannabis.
La presencia de CBD, en lugar de un alto contenido en THC, no da lugar a una familia distinta de terpenos del CBD.
El mirceno sigue siendo mirceno.
El limoneno sigue siendo limoneno.
El beta-cariofileno sigue siendo beta-cariofileno.
La diferencia radica principalmente en la composición química de los cannabinoides, más que en una categoría específica de terpenos.
Cáñamo Además, la terminología relacionada con el cannabis puede resultar confusa, ya que el cáñamo también es Cannabis sativa.
Desde un punto de vista químico, las plantas de cáñamo pueden producir muchas de las mismas moléculas de terpenos que se encuentran en otros quimiotipos de cannabis.
Por lo tanto, el cáñamo no presenta una composición química de terpenos totalmente distinta.
La clasificación normativa y agrícola de la planta es una cuestión distinta de la identidad molecular de los terpenos que produce.
Las mismas moléculas de terpenos asociadas al cannabis suelen proceder a menudo de otras plantas.
Los terpenos de origen botánico se obtienen a partir de materiales botánicos distintos del cannabis.
Los terpenos derivados del cannabis, normalmente abreviados como CDT, se obtienen directamente del material vegetal del cannabis.
Comparación de los perfiles de terpenos de origen botánico y derivados del cannabis.
| Característica | Terpenos botánicos | Terpenos derivados del cannabis |
|---|---|---|
| Fuente | Plantas que no son de cannabis | Material vegetal de cannabis |
| Creación de un perfil típico | Los ingredientes definidos pueden combinarse en proporciones controladas | Se recupera la fracción volátil natural del cannabis |
| Coherencia de los lotes | Se puede controlar con precisión | Pueden producirse variaciones naturales |
| Compuestos volátiles traza del cannabis autóctono | Depende del nivel de detalle de la formulación | Puede conservar los compuestos que se encuentran de forma natural en la planta de origen |
| Residuos de cannabinoides | No hay ninguna fuente de cannabinoides del cannabis de origen natural en la que se utilicen ingredientes totalmente de origen vegetal. | Posible, dependiendo de la extracción y el refinamiento |
| Ventaja principal | Consistencia y flexibilidad en la formulación | Origen directo del cannabis y carácter aromático autóctono |
Para ver la comparación completa, lee Terpenos botánicos frente a terpenos derivados del cannabis.
No.
Una molécula de limoneno de origen natural obtenida de los cítricos es una auténtica molécula de terpeno.
No le queda bien falso porque el cannabis también puede producir limoneno.
La distinción significativa radica entre la molécula individual y el perfil completo.
Una fracción derivada del cannabis puede contener una mezcla natural de compuestos principales y secundarios producidos conjuntamente por la planta.
Se recrea un perfil inspirado en variedades botánicas mediante el uso de ingredientes seleccionados.
Sí.
Muchas de las moléculas de terpenos predominantes que se encuentran en el cannabis también están presentes en otras fuentes botánicas.
Al combinar esos ingredientes en proporciones específicas, un formulador puede reproducir muchas de las características asociadas a las variedades de cannabis.
La complejidad del resultado depende en gran medida del número de ingredientes y de la calidad de la formulación.
Los terpenos de resina viva proceden de material de cannabis que se ha congelado rápidamente tras la cosecha, en lugar de secarse y curarse primero.
Este método de congelación en fresco tiene como objetivo conservar los compuestos volátiles que, de otro modo, podrían reducirse o transformarse durante el procesamiento posterior a la cosecha.
Este término no debe confundirse con la resina viva en sí.
La resina viva suele ser un extracto de cannabis más amplio que contiene cannabinoides, así como compuestos aromáticos volátiles.
Posteriormente, se puede separar o refinar una fracción rica en terpenos.
Leer ¿Qué son los terpenos de resina viva? para consultar la guía completa.
El material vegetal fresco contiene compuestos volátiles que comienzan a transformarse una vez que se cosecha la planta.
Durante el secado y el curado:
La congelación rápida ralentiza muchos de estos procesos y conserva una imagen química diferente de la planta.
El secado no elimina todos los terpenos, pero puede alterar considerablemente el perfil de compuestos volátiles.
El grado de pérdida depende de la temperatura, el flujo de aire, la duración, la humedad, la composición química de la planta y la volatilidad de cada compuesto.
Por eso es tan importante una manipulación cuidadosa tras la cosecha para garantizar la calidad aromática.
Sí.
Los terpenos son compuestos volátiles, lo que significa que sus moléculas pueden pasar a la fase gaseosa a temperaturas muy inferiores a sus puntos de ebullición normales.
Por eso una planta aromática desprende olor a temperatura ambiente.
Las temperaturas más altas suelen aumentar el vapor presión y acelerar la pérdida de sustancias volátiles.
Para conocer los detalles químicos, consulta temperaturas de evaporación, combustión y degradación de los terpenos.
Sí.
Los terpenos pueden verse afectados por:
La oxidación puede alterar tanto el aroma como la composición química.
Además, los distintos compuestos se deterioran a ritmos diferentes.
Esto significa que el perfil de terpenos de un producto que se va envejeciendo puede cambiar de carácter, en lugar de simplemente perder intensidad de forma uniforme.
Sí.
Cada compuesto puro tiene propiedades físicas características, entre las que se incluyen la presión de vapor y el punto de ebullición normal.
Sin embargo, el punto de ebullición no debe interpretarse como una temperatura de activación específica.
Los terpenos se evaporan por debajo de sus puntos de ebullición, y la degradación térmica puede producirse a través de procesos distintos de la ebullición.
No existe un método único que se utilice para todas las fracciones aromáticas derivadas del cannabis.
Los procesos comerciales pueden utilizar diferentes combinaciones de:
El proceso concreto determina qué compuestos se recuperan.
Esto significa que dos productos pueden describirse ambos como terpenos derivados del cannabis, aunque presenten perfiles de compuestos volátiles diferentes, ya que se han producido mediante métodos distintos.
Véase ¿Cómo se producen y se extraen los terpenos? para consultar la guía completa de extracción.
Ninguna tecnología de extracción es automáticamente superior para todas las fracciones objetivo.
Los distintos métodos presentan diferentes ventajas y niveles de selectividad.
La calidad depende de:
La pregunta relevante es qué se ha recuperado realmente mediante el proceso y en qué medida ese material cumple con las especificaciones.
No de forma automática.
Los terpenos derivados del cannabis constituyen una fuente o fracción aromática.
El término «espectro completo» suele referirse a una mezcla más amplia de compuestos vegetales, que a menudo incluye cannabinoides.
Una fracción purificada de terpenos del cannabis puede contener una amplia variedad de compuestos volátiles, aunque con muy pocos cannabinoides.
Eso no significa que sea un extracto de cannabinoides de espectro completo.
Sí, dependiendo de cómo se hayan producido y refinado.
Los terpenos, por sí mismos, no son THC.
Sin embargo, tanto los terpenos como los cannabinoides pueden estar presentes a la vez en la resina del cannabis.
Por lo tanto, una fracción aromática derivada del cannabis puede contener, potencialmente, trazas de cannabinoides.
La expresión «terpenos derivados del cannabis» no demuestra ni la presencia ni la ausencia de THC.
Las pruebas analíticas adecuadas proporcionan esa respuesta.
Las pruebas estándar de detección de cannabis no suelen detectar moléculas de terpenos comunes como el limoneno, el mirceno, el pineno o el beta-cariofileno.
Por lo general, se dirigen al THC o a los metabolitos relevantes del THC.
El posible problema con un material comercial derivado del cannabis es si el producto también contiene THC u otro cannabinoide relevante.
Para obtener una explicación completa, lee ¿Aparecen los terpenos en un análisis de drogas?
No.
Un perfil de terpenos no es una prueba de potencia de los cannabinoides.
Una planta de cannabis con predominio de CBD puede producir muchas de las mismas moléculas aromáticas que una planta con predominio de THC.
Del mismo modo, los ingredientes botánicos pueden recrear aromas inspirados en el cannabis sin que haya THC en absoluto.
Los cannabinoides y los terpenos deben analizarse por separado.
No existe ninguna relación fiable que permita determinar la potencia del THC simplemente a partir del olor.
Un aroma intenso indica un perfil volátil activo.
No indica el porcentaje de THC.
Dos muestras pueden tener un olor totalmente diferente a pesar de tener concentraciones similares de THC.
Dos muestras con un aroma muy intenso también podrían presentar perfiles de cannabinoides muy diferentes.
La química de los terpenos puede aportar información útil sobre la frescura, el aroma y las características de cada variedad.
Es solo una de las facetas de la calidad.
Una evaluación adecuada también puede incluir:
El porcentaje total de terpenos no debe considerarse un indicador universal de calidad.
Un certificado de análisis de terpenos permite identificar y cuantificar determinados compuestos volátiles presentes en una muestra.
Dependiendo del laboratorio y del método, un informe puede incluir:
Es posible que un análisis rutinario no detecte todos los compuestos volátiles presentes.
Esto es importante porque las moléculas aromáticas en trazas pueden influir en el olfato incluso cuando no están presentes en un panel estándar de terpenos específicos.
La cromatografía de gases se utiliza ampliamente para el análisis de terpenos, ya que estos compuestos son relativamente volátiles.
Entre los métodos se pueden incluir:
Cuando la estereoquímica es importante, el análisis quiral puede aportar información adicional.
Un panel de análisis de laboratorio específico solo indica los compuestos para cuya medición ha sido diseñado.
Si el método analiza 20 o 30 terpenos del cannabis conocidos, es posible que los compuestos que no figuren en esa lista no aparezcan en el informe.
Esto es especialmente importante en el caso de las moléculas aromáticas potentes presentes en cantidades mínimas.
Por lo tanto, los datos de laboratorio sobre terpenos y el análisis sensorial responden a preguntas relacionadas, pero no idénticas.
Los compuestos individuales de terpenos y terpenoides son objeto de numerosas investigaciones en el ámbito de la investigación farmacológica.
Las áreas de estudio incluyen:
Las pruebas abarcan desde estudios celulares e investigaciones con animales hasta un número mucho menor de estudios controlados en seres humanos.
Esto significa que el hecho de descubrir un mecanismo interesante en el laboratorio no garantiza automáticamente un beneficio médico para un producto comercial a base de terpenos del cannabis.
Los resultados de búsqueda suelen presentar listas como las siguientes:
Estas listas resumen niveles de evidencia muy distintos en forma de simples promesas dirigidas al consumidor.
Un enfoque más preciso distingue entre:
La existencia de uno no implica automáticamente la de los demás.
No.
Los flavonoides y los terpenos son familias distintas de compuestos vegetales.
El cannabis contiene ambas cosas.
La canflavina A, la canflavina B y la canflavina C son ejemplos de flavonoides asociados al cannabis.
No deberían describirse como miembros de la familia de los terpenos.
Los flavonoides también suelen ser mucho menos volátiles que los compuestos que suelen mencionarse en el perfil de terpenos del cannabis.
No, aunque la biosíntesis de los cannabinoides incluye un componente isoprenoide.
Los fitocannabinoides se describen a veces desde el punto de vista químico como meroterpenoides, ya que su estructura combina elementos biosintéticos procedentes de diferentes vías.
Eso no significa que el THC, el CBD y el CBG deban clasificarse simplemente como terpenos volátiles comunes del cannabis.
Tienen estructuras, propiedades físicas y características farmacológicas diferentes.
| Familia de compuestos | Ejemplos | Papel destacado en el debate sobre el cannabis |
|---|---|---|
| Terpenos y terpenoides | Mirceno, limoneno, pineno, beta-cariofileno, linalool | Aromas volátiles, biología vegetal e investigaciones farmacológicas en curso |
| Cannabinoides | THC, CBD, CBG, CBC | Farmacología y quimiotipo de los cannabinoides |
| Flavonoides | Las canflavinas y numerosos flavonoides vegetales en general | Pigmentación y bioquímica vegetal en general |
| Otros compuestos volátiles | Ésteres, compuestos de azufre, aldehídos y otros | Componentes importantes que contribuyen al complejo aroma del cannabis |
La mayoría de las moléculas de terpenos del cannabis más conocidas no son exclusivas de esta planta.
El limoneno se encuentra en grandes cantidades en los cítricos.
El mirceno se encuentra en el lúpulo y en la hierba de limón.
El pineno está presente en todas las plantas coníferas.
El linalool se encuentra en la lavanda y el cilantro.
El beta-cariofileno se encuentra en la pimienta negra y en el clavo.
Esta amplia distribución botánica es lo que hace posible la formulación de terpenos botánicos.
Para consultar la guía completa, véase ¿En qué partes de las plantas, las frutas y los alimentos se encuentran los terpenos?
Las moléculas comunes, consideradas individualmente, no suelen ser únicas.
Lo que puede marcar la diferencia es la combinación completa.
Una variedad de cannabis puede contener docenas de compuestos volátiles en una composición específica que depende de la genética y del procesamiento.
Por lo tanto, la huella química puede ser característica, aunque la mayoría de las moléculas individuales también se encuentren en otros lugares de la naturaleza.
Porque el limoneno es solo una parte del aroma.
La cáscara de naranja puede contener una proporción enorme de limoneno en su aceite esencial.
Un perfil de cannabis que contenga limoneno también puede contener mirceno, beta-cariofileno, humuleno, pineno, linalool, ésteres y numerosas trazas de compuestos volátiles.
Las proporciones entre todos estos compuestos modifican lo que percibe el olfato.
El lúpulo y el cannabis están emparentados desde el punto de vista botánico y pueden compartir compuestos como el mirceno, el humuleno y el beta-cariofileno.
Las composiciones completas de los compuestos volátiles siguen siendo diferentes.
Por lo tanto, las moléculas de terpenos comunes pueden dar lugar a similitudes reconocibles sin que por ello las dos plantas huelan igual.
Los perfiles de terpenos pueden elaborarse combinando ingredientes aromáticos caracterizados en proporciones medidas.
Esto se suele hacer al crear perfiles inspirados en variedades botánicas.
Cuanto más fielmente se reproduzcan los componentes químicos principales y secundarios, más detallado podrá ser el aroma resultante.
Dicho esto, las investigaciones actuales demuestran cada vez más que recrear el aroma del cannabis puede implicar algo más que limitarse a igualar unos cuantos porcentajes destacados de terpenos.
Un producto descrito con el nombre de una variedad puede tener distintos significados según el fabricante.
Podría ser:
El nombre de la cepa por sí solo no permite determinar qué método de producción se utilizó.
El término «específico de variedad» suele referirse a que un perfil está asociado al aroma de una variedad concreta de cannabis.
En el caso de las formulaciones botánicas, esto puede suponer reconstruir el aroma deseado a partir de ingredientes terpenos que no procedan del cannabis.
En el caso de los materiales derivados del cannabis, esto puede significar que la fracción aromática se recuperó efectivamente de esa planta de origen.
Se trata de enfoques distintos y deben describirse con transparencia.
La genética influye en las enzimas de terpeno sintasa que una planta puede expresar y, por consiguiente, en los compuestos volátiles que produce.
Esto convierte a la genética en uno de los factores que más influyen en el perfil de terpenos.
La variación fenotípica puede significar, no obstante, que plantas individuales con un origen genético similar presenten diferencias químicas.
Sí, aunque la genética sigue siendo fundamental.
Los factores ambientales y hortícolas pueden influir en el metabolismo de las plantas y en el perfil final medido.
Las variables pueden incluir:
El tratamiento posterior a la cosecha puede modificar aún más ese perfil.
La palabra «terroir» tiene su origen en la agricultura y suele asociarse con el vino.
Describe la interacción entre la genética, el entorno y las condiciones de cultivo.
Se puede aplicar con cautela un concepto similar al cannabis, ya que las condiciones ambientales pueden influir en la composición química de la planta.
Sin embargo, esto no debería restar importancia al papel fundamental que desempeñan la genética y el procesamiento poscosecha.
Sí.
El curado no es un proceso químicamente neutro.
Durante el secado y el curado, los compuestos volátiles pueden evaporarse u oxidarse, y sus concentraciones relativas pueden variar.
Por lo tanto, el perfil aromático del cannabis curado puede diferir del del cannabis fresco, incluso cuando ambos proceden de la misma planta.
Sí.
El almacenamiento puede provocar:
Por lo general, la exposición al calor, la luz y el aire acelera el deterioro.
El material vegetal envejecido puede perder los compuestos volátiles más ligeros y desarrollar una composición diferente de productos de oxidación.
El resultado puede ser un aroma más plano, más apagado o químicamente diferente al del material recién almacenado.
El contenido de cannabinoides y el aroma a terpenos no disminuyen necesariamente al mismo ritmo.
La conservación se centra en reducir el calor, la luz y la exposición al oxígeno innecesarios, así como la pérdida de sustancias volátiles.
En el caso de los terpenos aislados, también es importante utilizar envases compatibles y herméticamente sellados.
Las condiciones de almacenamiento adecuadas dependen del producto concreto y deben ajustarse a las especificaciones del proveedor.
No existe una respuesta única y universal que abarque todos los terpenos, concentraciones y vías de exposición.
Muchas moléculas de terpenos se encuentran de forma natural en los alimentos, las hierbas y las fragancias.
No obstante, los ingredientes terpénicos concentrados pueden presentar clasificaciones de peligro que incluyen irritación, sensibilización, inflamabilidad o toxicidad medioambiental.
El hecho de que un producto sea de origen natural no debe interpretarse en el sentido de que una exposición ilimitada sea inocua.
Oler cáscara de cítricos y manipular limoneno concentrado son situaciones de exposición química muy diferentes.
El mismo principio se aplica a otros aislados de terpenos y perfiles concentrados.
Por lo tanto, la seguridad debería evaluarse en función de:
Las moléculas de terpenos comunes, como el limoneno, el mirceno, el pineno y el beta-cariofileno, no se consideran sustancias controladas por el mero hecho de que también se encuentren de forma natural en el cannabis. El material vegetal del cannabis y diversos cannabinoides están sujetos a control en virtud de la legislación británica sobre drogas. Por lo tanto, un producto comercial derivado del cannabis debe evaluarse en función de su composición real, su origen y las actividades relacionadas con él, en lugar de basarse únicamente en el término «terpeno».
Tampoco sería correcto afirmar que los terpenos no están regulados en absoluto.
En función del producto final y del uso previsto, pueden aplicarse otros marcos normativos en materia de clasificación química, seguridad, etiquetado y declaraciones sobre el producto.
La cifra de 0,21 TP4T, que se cita con frecuencia, no debe considerarse como un límite general de THC en el producto final.
Está relacionado con el marco normativo del cultivo de cáñamo industrial y con las variedades autorizadas con bajo contenido en THC.
Esto no significa que cualquier extracto, flor o fracción aromática de cannabis pase automáticamente a ser legal por el mero hecho de que el contenido de THC sea inferior a 0,2%.
Un proceso de fabricación puede llegar a reducir los compuestos aromáticos volátiles presentes en el material cannabinoide hasta niveles muy bajos.
Para determinar si un lote concreto está realmente libre de THC o si su contenido se encuentra por debajo de un límite analítico especificado, es necesario demostrarlo mediante los ensayos adecuados.
La mera descripción de una fuente no basta para demostrar la ausencia de cannabinoides.
Entre la información técnica útil se puede incluir:
Términos como «puro», «de primera calidad», «natural», «de grado de laboratorio» o «específico de una cepa» no sustituyen a una especificación real.
No hay un ganador indiscutible.
Los perfiles de terpenos botánicos ofrecen importantes ventajas cuando las prioridades son:
Los terpenos derivados del cannabis pueden ofrecer ventajas cuando las prioridades son:
La elección adecuada depende de las necesidades concretas de la formulación final.
Falso. Los terpenos y el THC pertenecen a categorías químicas diferentes.
No es cierto en el sentido convencional del cannabis. Los compuestos terpenos habituales no producen por sí solos el efecto característico del THC.
Falso. La intensidad del aroma y la concentración de cannabinoides son magnitudes distintas.
Falso. Otros compuestos volátiles, entre ellos potentes compuestos de azufre y ésteres, pueden contribuir de manera significativa al aroma del cannabis.
Falso. La presencia de mirceno no permite predecir de forma fiable un efecto universal en los seres humanos.
Too simplistic. Limonene describes chemical composition and citrus aroma more reliably than it predicts a guaranteed subjective effect.
False. Naturally derived botanical terpenes are genuine plant molecules.
False. Cannabinoid content depends on extraction and refinement and needs to be established analytically.
Also false. Cannabis-derived aromatic fractions can potentially retain cannabinoid residues.
False. They are distinct families of plant compounds.
False. Composition, freshness, balance, minor compounds and analytical quality matter more than one headline percentage.
False. Terpene biology is compound-specific and the quality of human evidence varies considerably.
Terpenes provide a chemical language for understanding much of the extraordinary aromatic diversity found across cannabis.
They help explain why one cultivar smells like citrus, another like pine and another like herbs, pepper, flowers or fruit.
They also provide useful analytical information for comparing plant material and terpene ingredients.
At the same time, modern research shows that terpene percentages alone do not explain everything.
Minor volatile compounds can have enormous sensory impact.
Genetics, cultivation, harvest and storage alter the final profile.
Los cannabinoides y los terpenos deben analizarse por separado.
And physiological effect claims require substantially more evidence than simple aroma descriptions.
Cannabis does not possess an isolated chemistry separate from the rest of the plant kingdom.
The same monoterpenes, sesquiterpenes and terpenoids appear across fruit, herbs, trees, flowers and spices.
Cannabis is interesting because it combines many of them within a highly variable resinous plant matrix.
Understanding cannabis terpenes therefore means understanding both cannabis chemistry and wider botanical chemistry.
Terpenes are volatile aromatic compounds produced naturally by cannabis. They contribute substantially to the smell of different cannabis cultivars and include compounds such as myrcene, limonene, pinene, beta-caryophyllene, humulene and terpinolene.
Weed is a colloquial name for cannabis, so weed terpenes are simply the aromatic terpene compounds found in cannabis plants. They are chemically separate from THC and other cannabinoids.
Terpenes contribute heavily to cannabis aroma and participate in the plant’s ecological chemistry, including interactions involving insects, herbivores, microorganisms and environmental stress.
Terpenes occur across cannabis tissues but are particularly associated with resin-rich glandular trichomes concentrated around the flowers.
The visible resinous structures commonly described as crystals are glandular trichomes. These trichomes manufacture and store a mixture that includes cannabinoids, terpenes and other plant compounds. Terpenes are therefore constituents of the trichome resin rather than the entire crystal structure itself.
Published scientific reviews have reported well over 100 terpene and terpenoid compounds in cannabis, with some estimates exceeding 120. The exact number depends on analytical technique and how related compounds are classified.
Common cannabis terpenes include myrcene, limonene, alpha-pinene, beta-pinene, beta-caryophyllene, humulene, terpinolene and ocimene. Linalool, nerolidol and bisabolol are related oxygenated terpenoids frequently included in terpene discussions.
A terpene profile describes the individual terpene compounds present in a cannabis sample and their relative concentrations. The pattern forms part of the chemical fingerprint responsible for its aroma.
Different cannabis genetics produce different mixtures and ratios of volatile compounds. Cultivation, harvest, drying, curing and storage can further alter the final aroma profile.
No. Terpenes are major contributors, but research has identified additional volatile compounds including esters and sulphur-containing molecules that can make major contributions to distinctive cannabis aromas.
Highly potent volatile sulphur compounds have been identified as important contributors to certain skunky and pungent cannabis aromas. These can influence smell at very low concentrations.
No. Common terpene compounds do not independently produce the characteristic intoxicating cannabis high associated with THC. Some have biological activity, but this is different from conventional THC intoxication.
They are not intoxicating like THC. Some individual terpene compounds have biological effects involving nervous-system or other signalling pathways, so non-intoxicating is often a more precise description than claiming they are completely biologically inactive.
No. THC is a phytocannabinoid, while common terpenes such as limonene, myrcene and pinene belong to different chemical families.
A pure terpene molecule does not contain THC. A cannabis-derived commercial mixture can potentially contain cannabinoid residues depending on how it was extraído and refined.
Not in the sense of THC intoxication. A higher terpene concentration may increase aroma intensity but does not automatically mean the cannabis contains more THC or will be more intoxicating.
No. Aroma intensity and THC concentration are separate characteristics. THC content cannot be accurately estimated from smell.
Myrcene is an earthy and herbal C10 monoterpene found in cannabis as well as hops, lemongrass and other plants. It is one of the frequently reported major terpenes in cannabis profiles.
Limonene is a citrus-associated monoterpene found in cannabis and many other plants, particularly citrus peel. Its presence can contribute bright citrus characteristics to a wider aroma profile.
Beta-caryophyllene is a peppery and woody sesquiterpene found in cannabis, black pepper, cloves and other plants. It is unusual because it is also an agonist at cannabinoid CB2 receptors.
Alpha-pinene and beta-pinene are distinct monoterpenes that contribute pine-like, fresh, woody and resinous aromas. Both occur widely in conifers and herbs as well as cannabis.
Linalool is an oxygenated monoterpenoid associated with floral and lavender-like aroma. It occurs in cannabis, lavender, coriander and many other aromatic plants.
Individual plants can have different terpene profiles, but broad indica and sativa labels do not define a reliable chemical terpene classification. Laboratory analysis provides more precise information.
No. Myrcene occurs across many different cannabis genetics and is not a chemical marker that automatically defines a plant as indica.
No. Limonene occurs across numerous cannabis cultivars and does not define the sativa category.
Not inherently. Type 1, Type 2 and Type 3 primarily describe cannabinoid chemotypes. The same terpene molecules can occur in THC-dominant, mixed THC/CBD and CBD-dominant cannabis.
Hemp is also Cannabis sativa and can produce many of the same terpene molecules. The agricultural or regulatory classification of a plant does not create a completely separate chemical family of hemp terpenes.
Cannabis-derived terpenes, or CDTs, are aromatic compounds recovered directly from cannabis plant material rather than reconstructed entirely from terpenes sourced from other plants.
Botanical terpenes are obtained from non-cannabis plants such as citrus, conifers, herbs, flowers and spices. They can be combined in controlled ratios to create original or cannabis-inspired profiles.
Yes. Many major cannabis terpenes occur naturally in other plants, so carefully formulated botanical terpene profiles can recreate many characteristics associated with cannabis aroma.
Live resin terpenes are associated with aromatic material recovered from fresh-frozen cannabis processing. Freezing shortly after harvest aims to retain volatile compounds that may otherwise be altered or lost during drying and curing.
They can, depending on extraction and refinement. Terpenes themselves are not THC, but cannabis-derived aromatic fractions can potentially contain cannabinoid carryover. Testing is required to establish the composition of a particular batch.
Standard cannabis drug tests do not normally target terpene molecules. They typically target THC or relevant metabolites. The cannabinoid content of a cannabis-derived terpene material can therefore matter.
No. Flavonoids are a separate family of plant compounds. Cannabis contains both flavonoids and terpenes, but one should not be classified as the other.
Not in the ordinary chemical classification used for cannabis. Cannabinoids such as THC, CBD and CBG are chemically distinct from volatile terpenes such as limonene and myrcene, although their biosynthetic pathways share some isoprenoid chemistry.
Yes. Terpenes are volatile and can evaporate well below their boiling points. Heat, airflow and prolonged storage can accelerate volatile loss.
Yes. Oxygen, heat, light and time can change terpene chemistry. Oxidation and uneven volatile loss can alter both aroma and composition.
Yes. Drying and curing can change the volatile profile through evaporation, oxidation and changes in the relative concentrations of different compounds.
Terpene profiles can help distinguish chemovars and provide useful chemical fingerprints, but strain names are not perfectly standardised and individual batches can vary. A terpene report is therefore informative without acting as an infallible strain-identification test.
Common terpene molecules are not controlled drugs merely because they occur naturally in cannabis. Cannabis itself and certain cannabinoids are controlled, so cannabis-derived materials must be assessed according to their actual composition, source and relevant activities.
No. The UK 0.2% figure relates to the industrial hemp cultivation framework and permitted varieties. It is not a universal finished-product threshold for cannabis extracts or cannabis-derived terpene materials.
Aroma is their most obvious relevance to cannabis consumers, but individual terpene compounds can also have biological activity and plants use volatile chemistry for multiple ecological functions. This does not mean every terpene produces a predictable human effect.
The entourage effect is the hypothesis that cannabinoids, terpenes and other plant compounds can interact so a mixture behaves differently from an isolated constituent. Specific interactions are scientifically plausible, but the broad claim that every full-spectrum mixture is automatically superior remains unproven.
Terpenes are one of the most important parts of cannabis aroma chemistry.
They are volatile plant compounds produced particularly within glandular trichomes around cannabis flowers and include familiar molecules such as myrcene, limonene, pinene, beta-caryophyllene, humulene and terpinolene.
They are not THC.
They do not independently produce the characteristic THC high, and many of exactly the same terpene molecules occur naturally in citrus fruit, herbs, spices, flowers, hops and trees.
What makes cannabis terpene chemistry interesting is not necessarily the uniqueness of each molecule.
It is the mixture.
Different cannabis genetics combine major and minor terpenes in different ratios. Those profiles are then altered further by cultivation, harvest timing, drying, curing, extraction and storage.
Modern research has also shown that terpenes do not explain the entire smell of cannabis.
Trace compounds outside the terpene family, including esters and highly potent volatile sulphur compounds, can contribute significantly to the fruity, skunky, gas-like and other distinctive aromas associated with particular cultivars.
This means a cannabis aroma profile is better understood as a volatile chemical fingerprint than simply a list of three or four dominant terpenes.
Terpene chemistry should also be kept separate from cannabinoid chemistry.
A high terpene percentage does not prove high THC.
A strong cannabis smell does not prove a product is intoxicating.
A botanical terpene blend can smell convincingly cannabis-like without containing cannabis cannabinoids.
A cannabis-derived terpene fraction can preserve native plant aroma but may require separate cannabinoid analysis because cannabis was the source material.
The same distinction applies to biological effects.
Individual terpenes are scientifically interesting and some possess measurable receptor or signalling activity. Beta-caryophyllene is an established example through its CB2 receptor interaction.
That does not support reducing cannabis terpenes to simple labels such as sleepy, energising, focus or appetite suppression.
Current research is much more nuanced.
The best answer to “what are terpenes in cannabis and weed?” is therefore simple at first and increasingly interesting the deeper you go:
Terpenes are volatile aromatic plant compounds that help create the distinctive chemical identity of cannabis. They exist alongside cannabinoids rather than being cannabinoids themselves, they occur throughout the natural world, and their complete profile helps explain why different cannabis plants can smell so dramatically different.
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This article is provided for educational purposes and discusses cannabis terpene chemistry, botanical science and current UK regulatory context. It does not provide medical or legal advice. Concentrated terpene materials should be handled according to their technical and safety documentation, and cannabis-derived materials should be appropriately assessed for cannabinoid content and regulatory status.
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